Solicité el cambio de un motor de techo…
Solicité el cambio de un motor de techo porque el que me entregaron hacía bastante ruido. Tras varios intentos de contactar con el servicio técnico, uno de los técnicos finalmente me recomendó su sustitución. El comercial de zona gestionó el envío del nuevo motor. Cuando fui a instalarlo, el cliente me informó de que el motor original ya no hacía ruido, así que decidimos no sustituirlo. Informé al comercial y le pedí que pasara a recoger el motor. Su respuesta fue que lo guardara y lo instalara en otra obra, a lo que me negué. Pasaron los meses sin que nadie recogiera el motor, pese a mis comunicaciones. Finalmente, recibo una notificación de impago y mi empresa aparece en ASNEF por ese motor que nunca utilicé. El comercial me dice que si devuelvo el motor me quitan de ASNEF, pero no reconoce responsabilidad. Esto es una mala práctica gravísima. Además, los motores de DASPY son de baja calidad, con tecnología china, ruidosos y poco fiables. Presumen de receptor Wi-Fi incluido, pero es de baja calidad. Hay opciones mejores en el mercado por mejor precio y con mayor soporte.

