Buen espectáculo, pésima atención.
El espectáculo fue muy bueno, pues permite apreciar la cultura argentina y latinoamericana. No obstante, al final, nos llevamos una pésima impresión de la atención por parte de los mozos. Nosotros contratamos solo el show del tango. Sin embargo, en el local nos animamos por consumir alimentos. El problema es que en medio del espectáculo, el mozo se acercó a cobrarnos, nos indicó que la propina era voluntaria y al libre criterio y se dejaba en un plato. Dejamos nuestra propina, pero al verla dijo que no era suficiente a pesar de que era más del diez por ciento, y nos devolvió el plato para que agreguemos más dinero. Luego regresó y dijo que se había olvidado de incluir conceptos de "mozo", "cubierto", y "mesa" y, como si estuviera haciéndonos un favor, nos dijo que la propina ya la dejáramos como está pero que paguemos esos conceptos "adicionales". Independientemente de que no se brinda información de los conceptos a cobrar (en la carta solo se indica que la propina no está incluida), fue una pésima experiencia que el mozo hiciera todo ese show de devolvernos la propina como si estuviéramos actuando mal y cuando el espectáculo no había terminado todavía, siendo que la propina debe siempre entenderse de libre criterio y voluntad. Espero que nuevas personas no se vean embaucadas con ese tipo de mozos. Al final, presentamos nuestra queja y, aunque nos dieron vinos para compensar, el sinsabor de la mala experiencia queda.