No tienen verguenza
Lleve una Triumph Sandstorm edition a todo riesgo con un bollo en el depósito ya que el seguro les designó como taller autorizado.
Es una edición limitada y el único desperfecto era dicho bollo (pequeño además).
Ésto fue el día 22 de octubre y tras varias largas de que si Triumph no les mandaba las pegatinas o no les daba el código de color (que piensan que nos chupamos el dedo) nos devuelven la moto el 19 de diciembre, mal pintada, con unas pegatinas (supuestamente nuevas) marcadas con pintura, aguas en el barniz y un color que no correspondía. Se reclamó y se hicieron cargo, quedándose el depósito hasta el 2 de febrero.
Al recogerlo estaba nuevamente mal pintado, con las pegatinas torcidas, escalones en los cambios de color, la zona del tapón del depósito sin pintar y con picadas en la parte frontal. Su respuesta es que estaba bien, se le enseñan las picadas y responden "que ahí no se puede lijar" (en una zona accesible) y tras pedir la hoja de reclamaciones nos empiezan a nombrar a sus abogados e insinúan que "le hemos metido un gol al seguro y queremos que nos pinten la moto por la cara" (cuando es un todo riesgo y el valor de una edición limitada ESTÁ EN SU PINTURA ORIGINAL)
En resumen, una vergüenza rotunda.







